miércoles, 19 de febrero de 2014

Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez


Juan Ramón Jiménez nació el 23 de diciembre de 1881 en la casa número dos de la calle de la Ribera de Moguer.1 Era hijo de Víctor Jiménez , natural de Nestares, la Rioja, y de Purificación Mantecón López-Parejo,2 quienes se dedicaban con éxito al comercio de vinos. En 1887 sus padres se trasladan a una antigua casa de la calle Nueva y aprende primaria y elemental en el colegio de Primera y Segunda Enseñanza de San José.
En 1891 aprueba con calificaciones de sobresaliente el examen de Primera Enseñanza en el Instituto "La Rábida" de Huelva. En 1893 estudia Bachillerato en el colegio de San Luis Gonzaga del Puerto de Santa María, y obtiene el título de Bachiller en Artes. Se traslada a Sevilla, en 1896, para ser pintor, creyendo que esa es su vocación. Allí frecuenta la biblioteca del Ateneo sevillano. Escribe sus primeros trabajos en prosa y verso. Empieza a colaborar en periódicos y revistas de Sevilla y Huelva.

Comenzó la carrera de Derecho impuesta por su padre en la Universidad de Sevilla, aunque la abandona en 1899.
En 1900 se trasladó a Madrid y publicó sus dos primeros libros de textos, Ninfeas y Almas de violeta. La muerte de su padre en este mismo año y la ruina familiar, confirmada cuando él y su familia perdieron todo su patrimonio embargado al fallar el Tribunal Supremo a favor del Banco de Bilbao, le causaron una honda preocupación, vivida intensamente a causa de su carácter hiperestésico, y en 1901 será ingresado con depresión en un sanatorio en Burdeos, regresando a Madrid, posteriormente, al Sanatorio del Rosario. Su primer amor fue la idealizada Blanca Hernández Pinzón, la "novia blanca" de sus versos, pero pronto el poeta se convertirá en todo un donjuán; los 104 poemas de sus Libros de amor (1911-1912) consignan aventuras con mujeres solteras, casadas, con una norteamericana madre de una hija, con la esposa del psiquiatra que atendió su depresión tras la muerte de su padre "y sí, hasta monjas", como proclama su editor en 2007, José Antonio Expósito.



En 1902 publica Arias tristes e interviene en la fundación de la revista literaria Helios. También abandona el Sanatorio del Rosario y se traslada al domicilio particular del doctor Luis Simarro. Ya en 1904 publica Jardines lejanos.
En 1905 regresa a su pueblo natal a causa de los problemas económicos por los que atravesaba su familia, residiendo en la casa de la calle Aceña. Este periodo coincide con la etapa de mayor producción literaria, entre los que figuran, en la Segunda Antolojía Poética (terminada de imprimir en 1922), los libros en verso: Pastorales (1903-1905); Olvidanzas (1906-1907); Baladas de primavera (1907); Elejías (1907-1908); La soledad sonora (1908); Poemas májicos y dolientes (1909); Arte menor (1909); Poemas agrestes (1910-1911); Laberinto (1910-1911); Melancolía (1910-1911); Poemas impersonales (1911); Libros de amor (1911-1912); Domingos (Apartamiento: 1) (1911-1912); El corazón en la mano (Apartamiento: 2) (1911-1912); Bonanza (Apartamiento: y 3) (1911-1912); La frente pensativa (1911-1912); Pureza (1912); El silencio de oro (1911 -1913) e Idilios4 (1912-1913), todos escritos durante su estancia en la casa.

En Madrid, gracias a Gregorio Martínez Sierra y a María Lejárraga,5 conoce a una elegante y culta norteamericana, Luisa Grimm, casada con el rico español Antonio Muriedas Manrique de Lara, quien tenía intereses económicos en México. Juan Ramón Jiménez se enamora de Luisa Grimm y mantiene una copiosa correspondencia con ella entre 1907 y 1912. Grimm, gran amante de la poesía, le dará a conocer a Jiménez muchos textos líricos escritos en inglés, especialmente de autores del Romanticismo, que entonces eran poco conocidos en España. En 1912, Jiménez empieza a traducir con ayuda del institucionista Alberto Jiménez Fraud el Himno a la belleza intelectual de Shelley, que publicará en 1915. Por fin conoce a Zenobia Camprubí Aymar en 1913 y se enamora profundamente, aunque el noviazgo fue difícil. En 1914 es nombrado director de las Ediciones de la Residencia de Estudiantes por su amigo Jiménez Fraud y traduce para esta editorial la Vida de Beethoven de Romain Rolland. Hizo varios viajes a Francia y luego a Estados Unidos, donde en 1916 se casó con Zenobia. Este hecho y el redescubrimiento del mar será decisivo en su obra, escribiendo Diario de un poeta recién casado. Esta obra marca la frontera entre su etapa sensitiva y la intelectual. Desde este momento crea una poesía pura con una lírica muy intelectual. Asimismo, inicia con ayuda de su esposa el largo proceso de traducir 22 obras del poeta y Nobel indio Rabindranath Tagore. En 1918 encabeza movimientos de renovación poética, logrando una gran influencia en la Generación del 27. Del año 1921 al 1927 publica en revistas parte de su obra en prosa, y de 1925 a 1935 publica sus Cuadernos, donde se encuentran la mayoría de sus escritos. En 1930 le es presentada en un concierto la escultora y escritora Margarita Gil Roësset, amiga de Zenobia, que queda enamorada del poeta; este la rechaza y tras dos años de intentos desesperados de lograr su amor, se suicida en 1932; el hecho impresionó a Juan Ramón, quien le dedica una semblanza en sus Españoles de tres mundos. A partir de 1931, la esposa del poeta sufrirá los primeros síntomas de un cáncer que acabará con su vida.
En 1936, año que marca en su obra el paso de la etapa intelectual a la etapa suficiente o verdadera, estalla la Guerra Civil Española y apoya decididamente a la República. Acoge en su casa a varios huérfanos de la guerra a los que alimenta, instruye y viste. En 1937 se traslada a Cuba para dar tres conferencias; en 1938 su sobrino Juan Ramón Jiménez Bayo perece en el frente de Teruel, lo que dejó a Juan Ramón absolutamente destrozado. Según Zenobia, «El dolor dejó a Juan Ramón absolutamente estéril por casi año y medio».6 En 1939 las hordas de los sublevados saquean el piso de la pareja en la calle Padilla de Madrid y roban los libros, manuscritos y pertenencias del poeta y de su mujer. Entre 1939 y 1942 se establecen en Miami, Florida, donde compone los Romances de Coral Gables; en 1940 es hospitalizado unos meses en el Hospital universitario de Miami por depresión, de la cual sale con los proyectos de dos ambiciosos poemas: Espacio y Tiempo; solo llegará a concluir el primero, culmen de la lírica española del siglo XX. En 1942 se trasladan a Washington y entre 1944 y 1946 Zenobia y Juan Ramón son contratados para dar clases como profesores en la Universidad de Maryland. En 1946 el poeta permanece hospitalizado otros ocho meses a causa de un nuevo episodio depresivo; en 1947 compran una casa en Riverdale cerca de una clínica y entre agosto y noviembre de 1948 viajan a Argentina y Uruguay por mar, siendo apoteósicamente recibidos; Juan Ramón lee en ambos países varias conferencias. En 1950 la pareja vuelve a Puerto Rico para dar clases en Recinto de Río Piedras, sede de la Universidad de Puerto Rico.



En 1956 la Academia Sueca le otorga el Premio Nobel de Literatura por su obra Platero y Yo. Tres días después, muere su esposa en San Juan. Él jamás se recuperará de esta pérdida y permanece en Puerto Rico mientras que Jaime Benítez, rector del Recinto de Río Piedras, acepta el premio en su nombre. Juan Ramón Jiménez fallece dos años más tarde, en la misma clínica en la que falleció su esposa. Sus restos fueron trasladados a España.

Poema

Poema número: 2

 

martes, 18 de febrero de 2014

Una mirada a la pasión

Una mirada a la pasión

Durante los últimos años, el Racing se ha ido cayendo a pedazos. Hasta la irrupción de la crisis económica, el proyecto era local; después de ella entraron en juego un oscuro inversor indio y una sociedad holandesa. Tras dos décadas en primera, el club descuidó su cantera, acumuló deudas, bajó a Segunda, descendió a Segunda B. El año pasado suspendió todos los pagos y Hacienda le embargó las cuentas, de modo que el equipo y los trabajadores se vieron reducidos a la miseria. La junta fue sorteando la justicia gracias a su asesor legal, profesor de la Escuela de Práctica Jurídica de Cantabria. Finalmente, un juzgado madrileño anuló en diciembre la compra del supuesto magnate indio por impago, y en enero un juzgado holandés intervino a la empresa propietaria nominal del Racing. A finales del pasado mes, los jugadores se negaron a jugar, se detuvo la inercia corrupta y destructiva de la junta anterior y se llevó a cabo una acción popular para salvar al club. En el partido siguiente, 15.000 aficionados recordaron que apoyaban a la institución. Contra viento y marea: el oleaje de ese fin de semana hizo que el Diario Montañéspusiera en titulares la palabra “tsunami”.
La tortuosa historia del Real Racing Club de Santander no es más que la punta del iceberg. Esa isla a la deriva forma parte de un gran naufragio deportivo. Bajo las aguas del mar Cantábrico descansan los restos del Asobal, equipo de balonmano que, patrocinado por Teka (la fábrica de fregaderos), llegó a ser campeón de Europa: desapareció en 2008. En esa fecha también se extinguió el Alerta Cantabria Lobos, que llegó a estar cinco temporadas en la ACB. Junto a esos dos proyectos, como un puzle de olvidos recientes, los pedazos del Saunier Duval, equipo ciclista profesional, que la marca abandonó hace ya cinco años. De ese archipiélago de naufragios surge una pregunta: ¿puede una sociedad sobrevivir sin un imaginario de éxitos y triunfos? “Cuando nos clasificamos para la UEFA”, recuerda el escritor Javier Menéndez Llamazares, “salieron a la calle 20.000 personas, el doble que en cualquier manifestación política multitudinaria”.

lunes, 17 de febrero de 2014

PARADOJAS EN LA EFICACIA EMPRESARIAL.

Por muy inteligente que sean los trabajadores, la empresa fracasara si está conducida de forma estúpida (Corbis)El conocimiento, el talento y la innovación son los conceptos centrales en la empresa de la última década. En un entorno de cambios veloces, las claves para mantener a una empresa en primera línea no pueden ser otras que la educación y la formación, resortes que disparan la creación de valor.  El sistema económico precisa de la creación de una clase trabajadora con cada vez mayores capacidades y competencias, lo que hizo afirmar a gurús de la gestión como Thomas Davenport y Lawrence Prusak que la forma más eficaz para que las empresas sigan siendo competitivas es “contratar a personas inteligentes y dejar que hablen entre sí”.
Pero si esta es la llave del futuro, y si las firmas han puesto el foco en el talento, ¿por qué toman tantas decisiones irracionales? ¿Por qué hay firmas tan rígidas? ¿Por qué existen muchas disfunciones en la gran corporación que la hacen tan ineficiente como la vieja máquina burocrática? Andre Spicer, profesor de comportamiento organizacional en la Cass Business School (City University of London), y Mats Alvesson, profesor de la School of Economics and Management (Lund University, Suecia), son los autores del artículo A Stupidity-Based Theory of Organisations, donde no sólo estudian cómo las limitaciones cognitivas conducen a prácticas semirracionales, o cómo las adhesiones a una ilusión absurda llevan a una firma sólida al desguace de los fondos buitre, sino que nos hablan de algo mucho más común y pernicioso que se vive en el día a día de las empresas.

Toño Velasco

Toño Velasco

La enorme sonrisa de Toño Velasco nos da la bienvenida a la galería gijonesa El arte de lo imposible, empapelada con dibujos del artista plástico que nos trasladan a un mundo de paradojas y equilibrios entre la alegría y la imaginación. Este autor saltó a la palestra pública por su obra Ensayo sobre la burla, que retrataba en grandes lienzos a políticos, banqueros y personajes como Sarkozy, Merkel, Bárcenas o Urdangarín sacándonos la lengua como protagonistas de ‘la gran estafa’ que cotidianamente tildamos como crisis.

Mujeres altivas dedicadas a las que integraron
El tren de la libertad, la iniciativa contra la reforma de la ley del aborto, con el título de Revuelta en el fango, besos enlazados a un palmo del colchón, entregados tangos al aire libre, hombres a los que se les da cuerda para que consigan arrastrarse hasta el trabajo…. “Dibujines” les llama a los compuestos a partir de una sola línea y borratajos a los que fue descubriendo entre las formas improvisadas de las curvas marcadas por el rotulador. Un mundo en negro, rojo y blanco rebosante de color.En esta ocasión, Velasco expone los dibujos que suele cargar en su mochila, esos que traza cotidianamente en el cuaderno que siempre lleva consigo. “Esto es precisamente lo único que hago instintivamente, casi compulsivamente, sin ningún tipo de premeditación. Lanzo el rotulador y a partir de ahí empiezan a construirse personajes, escenas rarísimas como que un buzo salga de una alcantarilla en Nueva York”, nos cuenta refiriéndose a una de sus pinturas.
Velasco sufrió un intento de censura cuando la alcaldesa del Partido Popular de Arenas de San Pedro (Ávila), Caridad Galán, intentó retirar su retrato de Bárcenas sacando la lengua de una exposición colectiva. Frente a lo ocurrido recientemente en Salamanca con la retirada de la exposición de Ausín Pérez, que incluía un retrato de Rajoy con heces en la cabeza, en el caso de Velasco la repercusión mediática y la solidaridad de los otros pintores impidieron que se consumara el intento de censura.

La comedia nunca ha sido algo muy respetable, más bien al contrario. Recuerden aquella escena de El nombre de la Rosa donde Guillermo de Baskerville, el personaje de Sean Connery, discutía con el abad del monasterio si Jesús rió o no. El abad sostenía que en ningún momento de las escrituras se menciona que Jesús riera, y un Connery burlón le replica que tampoco se menciona que no lo hiciese.
Definitivamente, el humor es algo muy poco serio. A principios del siglo XX, Freud, un tipo circunspecto donde los haya, escribió El chiste y su relación con el inconsciente, donde, entre otras cosas, sostiene que el humor es una estupenda herramienta de descompresión (él no lo escribió así, claro, porque, como he dicho, era un tipo muy circunspecto). Pero, más allá de los jugueteos psicoanalíticos, el humor y la comedia nunca han llegado a encajar bien con la Academia.
En los últimos años, sin embargo, la situación parece estar cambiando. En 2006 la Universidad Solent de Southampton, Reino Unido, inauguró la carrera de Escritura y Representación de Comedia, que asegura ser la primera dedicada a este campo. El plan de estudios combina teoría y práctica cómica. Los alumnos de Solent aprenden a escribir stand-up (eso que nosotros llamamos simple y confusamente monólogos) y también a interpretarlos. Además, hacen prácticas en la radio universitaria y producen una comedia de situación televisiva.

martes, 11 de febrero de 2014

Maquillaje y efectos especiales

Maquillaje y efectos especiales


Muy cerca de vestuario se sitúa maquillaje y efectos especiales, terreno de Pedro Rodríguez, quien nos recibe brocha en mano en su taller, entre bustos, pinturas, moldes... Nominado por su trabajo en'Las brujas de Zugarramurdi', su familia todavía le recuerda cómo, tras ver 'La guerra de las Galaxias', le dijo a su padre que quería dedicarse a esto: " Y aquí estoy".
Llegado desde Zaragoza para cumplir sus sueños, no tarda en hacer un retrato de la situación de este oficio: "Los que nos dedicamos a esto, si sólo hacemos cine... mal. En España hay poco y que necesite cosas de estas, menos todavía". Cuenta como imparte talleres, trabaja para museos, hace esculturas y moldes de todo tipo...
Su aparición en un filme nada tiene que ver con el maquillaje básico. "Todo lo que solemos hacer tiene que prepararse antes. Cuando vamos al rodaje es porque se requiere maquillaje de tres dimensiones, protésico o algo especial".Imprescindible: "Saber de qué medios dispones". Rodríguez pone un de ejemplo simple del nivel de dependencia económica: "Una simple salpicadura de sangre puede ser sólo eso, o preparar un sistema con tubos dentro de una prótesis, donde hay que hacer molde, pruebas...".
En la misma línea, Juanma Nogales, nominado a mejores efectos especiales por 'Los últimos días', trabaja ya en un nuevo proyecto en su sala de montaje. El amor al cine y a los ordenadores le hicieron desembarcar en este oficio en el que -de nuevo- "dependemos muchísimo del presupuesto, hay mucha gente para sacar adelante un plano".
Destaca lo importante de la labor de diálogo previa al rodaje, pero "cada vez los efectos son más complicados y cada vez tenemos que entrar más en escena. Hay que tomar referencias, fotografías, rodar planos vacíos, planos de capas... somos una parte muy activa en el rodaje". Dentro de rutina, "lo más complicado es saber diseñar un efecto. Saber calcular lo que se puede hacer y en lo que es mejor no meterte. Tener un equilibrio. Lo que se puede hacer físicamente y lo que se puede hacer digitalmente".

lunes, 3 de febrero de 2014

El ejercico fisico

El ejercicio Fisico


Todos sabemos que nos conviene realizar ejercicio. Pero pocos somos conscientes de que su práctica es lo más importante que la mayoría podemos hacer para mejorar o mantener nuestra salud. El movimiento regular no solo disminuye el riesgo de padecer o morir a causa de una cardiopatía, un accidente cerebrovascular o diabetes, sino que también evita ciertos tipos de cáncer, mejora el estado de ánimo, fortalece los huesos y los músculos, aumenta la capacidad pulmonar, reduce el riesgo de caídas y fracturas, y ayuda a mantener el peso corporal. Y estos son solo algunos de los efectos más conocidos.

En los últimos años numerosas investigaciones han ampliado aún más la lista de beneficios. Entre otros aspectos, el ejercicio parece incrementar la capacidad intelectual (en concreto, para llevar a cabo tareas que requieren atención, organización y planificación), reduce los síntomas de la depresión y la ansiedad en algunas personas y potencia la capacidad del sistema inmunitario para detectar y defenderse de ciertos tipos de cáncer. Además, se está dando un paso más allá al describirse los efectos positivos que se producen a escala celular y molecular en ciertas enfermedades, como la ateroesclerosis y la diabetes.

Fiat golpea el orgullo de Italia

Fiat golpea el orgullo de Italia


En Roma, para ver una Vespa, hay que conformarse con la que cabalga Gregory Peck con Audrey Hepburn a la grupa en los afiches coloreados —¿se habrá visto una herejía más grande?— que venden los paquistaníes por los alrededores de la Fontana di Trevi o del Coliseo, testigos también de un país que se desmorona. La Italia que estos días mira con preocupación la fuga de la Fiat —no existe una metáfora más dolorosa de la caída del imperio industrial italiano— decidió hace tiempo que los motorinos japoneses, de ruedas más grandes y precios más bajos, resultan más fiables a la hora de enfrentarse cada día a la locura del tráfico. Por eso, sumergido hasta el cuello en la riada de la globalización, Donato Costa, de 59 años, prejubilado, padre de un joven licenciado en paro y tío de una ingeniera que tuvo que emigrar a Alemania, asegura que la marcha de la Fiat no es un problema de sentimientos ni de patriotismos heridos. “A mí”, dice mientras espera un tren retrasado por el temporal en la estación de Termini, “no me importa demasiado que la nueva sede esté en Holanda, pague los impuestos en Inglaterra o cotice en Nueva York. Lo que de verdad me preocupa es que, para mantener las plantas que aún les quedan aquí, nos obliguen a cobrar como polacos”.
Es curioso que, preguntando aquí y allá, leyendo este periódico y el otro, prácticamente nadie atribuye toda la culpa a los jefes de la Fiat —ni a John Elkann, el heredero de Gianni Agnelli nacido en Nueva York, ni a Sergio Marchionne, el consejero delegado italocanadiense enemigo de las corbatas— de su decisión de marcharse. La fusión con la Chrysler consolida al grupo como el séptimo constructor mundial de automóviles, y ante una oportunidad así nadie esperaba que los dueños del dinero dudaran en quebrar una historia que empezó a escribirse en 1899 con el nacimiento de la Fabbrica Italiana Automobili Torino (FIAT) o agradecieran al Estado italiano los cuartos que ha venido gastándose en los últimos años para apuntalar las plantas ruinosas. El problema más grave, por tanto, no es que ahora la Fiat pase a llamarse CAP (Fiat Chrysler Automobiles) ni siquiera que, por el camino, se ahorre un buen puñado de impuestos al estilo de las grandes firmas tecnológicas. Lo más preocupante es que, en vez de representar la pujanza, la innovación, el gusto y hasta el atrevimiento de un país otrora dispuesto a comerse el mundo, haya pasado a ser el símbolo de un entramado industrial en constante liquidación. La mudanza de la Fiat, además de un aguijonazo al orgullo patrio, ha situado a los italianos frente a un espejo que les devuelve una imagen terrible.
“Nuestro verdadero problema”, escribía el jueves en el diario económico Il Sole 24 Ore Luigi Zingales, profesor de finanzas de la Universidad de Chicago, “no es que la Fiat quiera trasladarse al extranjero, sino que muchas otras empresas seguirán su camino y, sobre todo, que poquísimas quieran hacer lo contrario (…). Pero no solo las empresas. Solo en 2013, 9.000 jóvenes titulados universitarios han dejado Italia, ¿cuántos han venido a Italia? Las universidades de Estados Unidos están llenas de investigadores italianos (se habla de alrededor de 15.000) y lo mismo vale también para Inglaterra e incluso para España. ¿Cuántos extranjeros hay en nuestras universidades?”. Las palabras del profesor Zingales —que por desgracia también pueden aplicarse a España— se cierran en un círculo desalentador: “El mismo discurso sirve para los directivos. Seis de las diez más grandes empresas no financieras inglesas tienen un administrador delegado extranjero; en Italia, ninguna. El único sector que parece estar en disposición de atraer extranjeros de talento es el futbol. Si nuestro país solo atrae a los desesperados y a quien no tiene la fortuna de poder elegir, nuestra rabia no debe dirigirse contra la Fiat, sino contra nosotros mismos por haber tolerado (cuando no favorecido) un sistema económico que premia a los peores y excluye a los mejores”.